Hemos renovado nuestros salones y bodega para crear espacios más amplios y acogedores, esperando que nuestros comensales disfruten de nuestros platos con los cinco sentidos. Ponemos mucho interés en que todo esté en su sitio, los manteles y bordadas servilletas impecables, la comodidad de las nuevas sillas tapizadas y vestidas en una línea actual. La temperatura también es importante, regulada según el clima exterior y la cantidad de comensales que hay en cada momento.

Un entorno para disfrutar de la comida con mayúsculas y en la mejor compañía.

Mesa para seis del Restaurante La Bodega de Chema en Zaragoza